Con el paso del tiempo, no son pocos los cristianos que dejan atrás el "hacerse como niños", tan recomendado por Jesucristo, y se vuelven simplemente pesimistas. Se vive primero una doble vida, y luego se pierde de vista el camino correcto. Sin embargo, el hombre sigue añorando esa fe espontánea de la niñez, y siempre tiene sed de Dios: solo El es "fuente de toda santidad". Este libro trata de la recuperación de esas conexiones entre nuestra vida como personas y como cristianos. Es para católicos fieles y para católicos que quieren ser fieles. Para el que una vez fue fiel, y para el que fue menos que fiel. El episodio de Jesucristo con la samaritana, junto al pozo de Sicar, nos ofrece las claves para colmar nuestra sed de Dios.