Fruto de largos años de trabajo, este libro es una investigación en la encrucijada del campo de la medicina, la filosofía, la historia de la ciencia y el psicoanálisis, que da cuenta de ese lugar donde se produce el dolor. Al considerarlo como una experiencia corporal, el dolor, crónico o no, da acceso a lo que del sujeto no puede ser expresado mediante la palabra y, sin embargo, constituye un signo inequívoco. Esta es la gran apuesta de Santiago Castellanos, quien, reproduciendo el gesto de Sigmund Freud, supone un lenguaje para el dolor y un lugar en la economía libidinal del sujeto, y quien nos propone en esta obra una lectura de ese resto que sigue siendo profundamente incómodo para la medicina hoy en día, ya que permanece en la ignorancia absoluta de su causalidad y de su función para un sujeto.