De un contenedor de basura en un aparcamiento asoma el cadáver de una chica jovencísima. Estamos en un pueblo de la costa de Livorno, el imaginario Pineta, convertido en una localidad balnearia de moda a todos los efectos. El homicidio parece ser un asunto de droga y sexo, y las sospechas recaen sobre dos amigos de la víctima. Para matar el tiempo, el grupo de los viejecitos del BarLume comiencen a hablar sobre el crimen y a indagar. El propietario del bar, Massimo, nieto de uno de ellos, se acaba erigiendo como el verdadero investigador, al que los jubilados discuten sus intuiciones, pasándolas por un cómico cedazo de irreverencias, y convirtiendo la investigación, más allá de la intriga policíaca, en una expresi n de testaruda supervivencia de los habitantes del pueblo frente a la devastación del consumismo turístico modelado por la televisión.