Un barrio marginal del Nápoles de los años cincuenta, es el escenario para retratar a los personajes de este libro y la relación entre ellos a través de sus sensaciones y reacciones físicas ante la realidad que los rodea. La historia de la amistad a veces contradictoria entre Lila y Nanú se hilvana sobre el fondo social de una ciudad violenta y pobre, devastada por la guerra y por los usureros; pero, lejos de convertirse en un trabajo de realismo social, la novela nos entrega el retrato de unos mecanismos emocionales marcados por la pobreza y la sumisión.