Sebastián sueña con ser un niño como los demás, co ser capaz de corre, chutar la pelota, marcar gol.Pero su corazón tiene un defecto desde que nació y no puede realizar sus deseos. No obstante, ha logrado encontrar su lugar en el mundo gracias a su excétrica abuela y al amor que ésta siente por la cocina. Ambos preparan riquísimos platos puertorriqueños y la complicidad que crece entre los dos, seconvertirá pronto en un fuerte vínculo que logrará unir de nuevo a una familia desestructurada.