Todo empezó cuando unas hormigas gigantes le roban el desayuno al protagonista, después fue atacado por unos ninjas y por un gorila gigante. Más tarde, se hace muy pequeñito o muy grande y acaba desayunando con Caperucita Roja. Y así transcurren las asombrosas aventuras que cuenta un niño para justificar por qué ha llegado tarde al colegio. ¿Son todo excusas o hay otra explicación aún más enrevesada para que el protagonista no haya llegado a tiempo?