Escritas por un hombre literalmente cargado de cadenas, condenado a morir ahorcado por haber traicionado a su patria (la Alemania nazi) en tiempo de guerra, estas páginas se presentan totalmente exentas de lugares comunes y falsos sentimientos de complacencia... Atrapado en una trampa perfectamente tejida de mentiras policiales, Delp se abrazó desesperadamente a la realidad y alargó la mano en busca de una verdad que le permitiera respirar y sobrevivir. La verdad le fue concedida, y nosotros podemos compartirla hoy en este libro, conscientes de que esa verdad no le fue dada sólo para él, sino también para nosotros.