La vida consagrada nace de la escucha de la Palabra de Dios, y acoge el Evangelio como norma de vida. En la escuela de la Palabra, redescubre continuamente su identidad, y se convierte en evangélica testificatio para la Iglesia y para el mundo.
Este sitio web utiliza cookies, tanto propias como de terceros, para mejorar su experiencia de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Más información