"Ninguna mujer es culpable de que la amen dos hombres a la vez". Este es el comienzo de una preciosa novela que a na lo terrible de la guerra con lo maravilloso del amor. El odio de dos hombres que aman a la misma mujer y a los que la guerra y su ideología ha situado en bandos distintos frente a la delicadeza de los sentimientos puros y la admiraci n por la belleza. Amelia siempre fue una niña diferente a las demás. Para sus padres, temerosos de Dios y de las estrictas normas sociales, esta diferencia se convirtió en un quebradero de cabeza. Sin embargo, para Martín, sobrino del boticario y para Alberto, hijo del alcalde, Amelia era un ser perfecto, en sus formas y en su carácter. Con el tiempo, ella se decantó por Martín, el rebelde, ateo e inconformista. Y Alberto, ya convertido en el temido teniente Recuero, dedicó su vida y su carrera militar a destrozar la vida de Martín.