Se dice que se comienza a envejecer cuando se empieza a mirar hacia atrás. El anciano cristiano sabe que puede seguir mirando hacia delante. Porque lo mejor de su vida es objeto de esperanza.
Este sitio web utiliza cookies, tanto propias como de terceros, para mejorar su experiencia de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Más información