Aunque pueda parecer contracultural, tiene pleno sentido hablar del
valor de la templanza y de sus beneficios que siguen siendo
muchos en un momento marcado por el consumo inmediato, la
hiperestimulación digital y la cultura del todo ya. Hoy los
obstáculos se multiplican: la presión por seguir la corriente, la
comodidad como norma, la falta de paciencia o la tentación
permanente de evitar cualquier
dificultad.
Precisamente por eso, esta segunda edición revisada incorpora un
nuevo capítulo dedicado a la templanza en la nueva era digital,
donde se abordan con mayor profundidad los desafíos específicos
que plantean las pantallas, las redes sociales y la lógica de la
gratificación instantánea, especialmente en la educación de niños y
adolescentes.
Educar nunca ha sido una tarea sencilla, ni lo será. Pero en este
libro encontramos ideas claras y prácticas, aplicadas a situaciones
cotidianas, sobre cómo acompañar a nuestros hijos en el
aprendizaje de esta virtud. Y siempre desde el argumento más
convincente: nuestra propia forma de vivir. Es un libro pensado
tanto para padres como para hijos, para leer y releer en distintos
momentos, adaptándose a las edades y a las circunstancias de
cada familia.
Aun cuando la misión pueda parecernos exigente, hay motivos para
el optimismo. Nada ayuda más que mirar la realidad con
profundidad, más allá de la inmediatez y de las apariencias, y
confiar en esa sed de autenticidad que, pese al ruido del mundo
digital, sigue viva en cada persona.