Don Barroso es un hombre que, en compañía de su esposa y sus hijos, ha
llegado a la madurez en Ubrique, un pueblo encantador en la sierra andaluza.
Cuando piensa disfrutar de las mieles de una bien ganada jubilación se le
diagnostica un cáncer. Encuentra todo el apoyo de su familia, así como el de
sus vecinos, en verdad una gran comunidad. Es momento de recapitular, de
echar la mirada atrás y de sopesar las cosas buenas de la vida. Y entre todo
ello, destaca la música, muy presente gracias a su formación en la banda del
pueblo; más que un complemento, la música es una de las razones para que la
vida merezca ser vivida.