La verdadera felicidad es el único remedio de todos los males, sean emocionales, psicológicos o incluso físicos. Cuando eres feliz, piensas mejor, te sientes mejor, eres más activo y tu salud física y mental es mejor. La felicidad hace bien al cuerpo, al corazón y al espíritu, y cuando eres dichoso, todas las personas de tu entorno se sienten mejor.