Cuando Hubert propone a Sabrina que pose para una escultura, ella se siente halagada, pero pronto descubre que contemplarse asi misma desde un prisma ajeno la inquieta, asi que, despues de que la compre un coleccionista, decide seguir el rastro de su doble de aluminio. Desencantado consigo mismo y la vida mono´tona que le espera, David resuelve atracar un banco. Aunque tiene la mascara preparada, no la utilizara: ha oido que los atracadores estudian la escena del crimen semanas antes de atacar, y ya ha comenzado el acecho. Los protagonistas de estos relatos, profundamente turbadores y minuciosos, creen conocer el mundo que habitan, pero, como pronto comprobaran, las cosas mas familiares a menudo se vuelven extrañas, incluso sobrecogedoras. Un libro conmovedor y perspicaz en que Peter Stamm muestra la extraordinaria fragilidad humana a traves de los engaños del corazon y la mente.