El futuro del cristianismo está indudablemente en la mística. La mística es de una actualidad palpitante. Por eso la rrelectura de los místicos cristianos, para acercarlos al hombre y a la mujer de hoy, más que un desafío es una obligación. De ahí la acentuación de lo subjetivo en la relectura de los místicos que aborda en su obra.