Acoger es pensar, vivir y construir el mundo juntos.
La hospitalidad no es un gesto amable ni una simple
cortesía social; es una de las infraestructuras invisibles
que hacen posible la vida humana. Allí donde hubo
acogida, hubo camino; donde hubo refugio, hubo
pensamiento, comercio, ciencia y cultura.
El impulsor de programass en instituciones como Aldeas
Infantiles, defiende la idea central de habitar el mundo
como una responsabilidad colectiva. La hospitalidad es
la tecnología humana más poderosa porque da refugio y tiene poder transformador.