Tan solo estamos empezando a descubrir la frecuencia y la gravedad del acoso personal. En Bullying entre adultos, el psicólogo Peter Randall recurre a las voces tanto de los acosadores como de las víctimas para revelar el sufrimiento que padecen muchos adultos. Describe el proceso por el cual los niños acosadores se convierten en adultos acosadores, a menudo conscientes de su comportamiento, pero incapaces de cambiarlo. El lugar de trabajo y el vecindario sustituyen al patio del colegio, pero las tácticas y los esquemas de recompensa siguen siendo los mismos. La víctima adulta tiene poco o ningún poder más que la infantil, viéndose obligada con frecuencia a cambiar de trabajo para escapar del acosador. Y muchos jefes, del mismo modo que muchos maestros, no prestan a las quejas de la víctima la atención que merecen, prefiriendo creer que se trata de reacciones excesivas injustificadas.