La Iglesia es un magnífico milagro de supervivencia que no tiene fácil explicación humana. Esta institución ha encontrado -y encuentra- todo tipo de trabas. Las encuentra fuera de ella: con persecuciones y contestaciones a su misión. Y las encuentra dentro, entre sus miembros: minando su credibilidad. Sin embargo, a pesar de todas ellas, no ha variado su credo un ápice. ¿Por qué? La mayoría de la gente no cree, o desconoce su naturaleza. No falta quien no encuentra conexión entre ella y Cristo, como si fuesen dos realidades diferentes. Sin embargo, perseguirla es perseguir al mismo Jesús. Muchos otros han pervertido el mismo fin de la Iglesia, reduciéndola a una ONG, haciendo, por tanto, incomprensible su predicación. ¿Qué es, por tanto, la Iglesia? Y más importante ¿Sirve para algo al hombre de este siglo? Aquí encontrarás, querido lector, mi pequeña aportación a este gran asunto.