La asimilación de los modelos artísticos italianos por parte de maestros y clientes de la península ibérica es el argumento principal de esta monografía: cómo el Trecento italiano transformó el panorama artístico de los reinos hispanos. A través de maestros como Giotto, Duccio o Simone Martini, llegaron en el siglo XIV nuevas formas estéticas y técnicas que fueron acogidas y reinterpretadas gracias a los intensos intercambios comerciales, políticos y culturales del Mediterráneo. Lejos de limitarse a copiar modelos italianos, los artistas hispanos desarrollaron un lenguaje propio, fusionando influencias italianas, francesas y bizantinas en obras originales y de gran riqueza visual. Este es un catálogo concebido para ser leído: en cinco capítulos escritos por el comisario de la exposición, Joan Molina Figueras, el libro desgrana el decisivo papel desempeñado por Italia en el devenir del arte ibérico del siglo XIV e inicios del XV, algo apreciable tanto en las residencias regias como en los espacios conventuales de los reinos de la península. Entre otros temas, estudia la innovación que supuso es